Padece cáncer de mama, no puede alimentar a sus bebés y ahora le cortaron la luz.

Agustina Ross (26) tiene cáncer de mama y no puede alimentar a su bebé de 3 meses por la quimioterapia. Les cortaron la luz por falta de pago. Hay dos niños chicos en una situación cada vez más crítica. Su marido no consigue empleo.

El dramático caso de Agustina Ross conmueve a la comunidad del Barrio Los Alerces en Chimbas. A la joven mujer le diagnosticaron cáncer de mama a los 26 años, cuando estaba embarazada de 8 meses. Desde entonces la realidad de esta familia no ha dejado de sumar complicaciones. En estos momentos Energía San Juan le dio de baja al servicio por falta de pagos. «No tenemos dinero para la comida, no es que no queramos pagar, solo necesitamos que alguien nos de trabajo» asegura Nahuel Castro el marido de la joven.

Agustina es madre de un pequeño de 2 años y un bebé de tan solo 3 meses y como ella atestigua «la enfermedad nos vino de golpe, me diagnosticaron cáncer cuando yo estaba embarazada de la nena; tenía mucho miedo de que le pasara algo, pero desde entonces no dejamos de recibir un golpe tras otro».

A raíz de la enfermedad y el decaimiento lógico que ocasiona el tratamiento de quimioterapia, su marido Nahuel Castro tuvo que hacerse cargo del cuidado de los niños y «fue precisamente por esto que se quedó sin trabajo, él estaba como ayudante de construcción y lo esperaron un día nada más, fue cuando yo me tuve que hacer la primera quimio el 20 de marzo y desde ahí que está sin trabajo; porque yo no puedo hacer nada cuando salgo del tratamiento y los chicos como todos saben son muy demandantes» afirma Agustina.

En cuanto a su alimentación los menores tienen que tomar una leche especial debido a la etapa de crecimiento en la que se encuentra. Según la joven «los tachos de leche son caros, cuestan entre 1800 a 2000 pesos y cada vez se nos hace más difícil poder comprarlos, a parte ya tenemos boletas vencidas de la luz y el gas lo racionamos a más no poder» sostiene la joven madre y agrega que «nosotros tenemos gas en garrafa, por eso no tenemos calefacción, los niños están enfermos con problemas respiratorios y yo no puedo estar rodeada de personas con problemas porque se agrava más mi situación».

Como bien relata Agustina el drama comenzó cuando le diagnosticaron cáncer de mamas mientras estaba embarazada, en este sentido la mujer afirma que «todo fue muy rápido y difícil, tuvimos que conseguir las cosas de la bebé rapidísimo y al mismo tiempo digerir el tratamiento que se nos venía encima» afirma. «Yo me encomiendo a Dios y pido que alguien nos ayude porque no sé cuánto podremos aguantar, solo pedimos trabajo para poder alimentar a los niños».

El teléfono para ayudar a esta familia es el 2644421624.

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Autor entrada: Fabiola Bernhardt

Fabiola Bernhardt

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